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Manejo inicial y traslado...

Aunque el diagnóstico de certeza de un síndrome linfoproliferativo es el aspirado y la biopsia de médula ósea, la presencia de blastos en sangre periférica es muy sugestiva. En su hospital no existe un Servicio de Hematooncología Infantil, por este motivo, los pacientes con sospecha de síndrome linfoproliferativo deben ser trasladados a centros de referencia en los que se pueda llegar a un diagnóstico definitivo.

¿Qué pasó con nuestro paciente?

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