Hacemos uso de cookies. Al utilizar nuestros servicios, consideramos que acepta su uso. Más información.
Más información

Artículo original: Pollet V, Percy V, Prior H. Relative risk and Incidence for developmental dysplasia of the hip. Pediatr. 2017;181:202-7. |

RESUMEN

Este estudio trata de determinar la incidencia y los factores de riesgo asociados a la displasia evolutiva de caderas (DEC) en Manitoba (Canadá), donde no existe cribado universal de esta patología. Se revisa una cohorte retrospectiva de niños de 0 a 17 años, diagnosticada de 1995 a 2012, utilizando pruebas de imagen (ecografía y radiografía de caderas), identificando 1716 casos de DEC entre todos los nacidos en ese periodo, la mayoría mujeres. La incidencia fue de 6,6/1000 nacidos, el 66% de los cuales se diagnosticó en los primeros seis meses de vida, siendo la media de edad para el diagnóstico de 12,3 meses. El parto en presentación podálica fue un factor de riesgo significativo, tanto en embarazos únicos como múltiples, así como le presentación podálica y el sexo femenino en el primer parto.

PERLAS CLÍNICAS

  1. ¿Qué incidencia tiene la displasia evolutiva de la cadera en una población sin programa de cribado establecido en base al diagnóstico clínico y ecográfico?

    La incidencia en este estudio de cohortes retrospectivo es de 6,6/1000 recién nacidos (1716 casos de un total de 258 499 recién nacidos). La incidencia incluyó casos diagnosticados clínica y/o ecográficamente en una población sin programa específico de cribado, siendo un 64,9% mujeres y observándose parto en presentación podálica en el 19,3% de los casos.

  2. ¿Tiene el diagnóstico tardío de la displasia evolutiva de la cadera una alta incidencia en esta región?

    La DEC es una patología que incluye displasia leve del acetábulo, subluxación, y dislocación completa de la articulación de la cadera. Si no se trata precozmente, la cadera displásica puede llegar a deteriorarse, sufriendo subluxación, contracturas musculares, alteraciones de la postura y osteoartritis. El tratamiento ideal es tratar al niño menor de 6 meses con arnés de Pavlik (tratamiento conservador), evitando así cirugías posteriores; de ahí la importancia del diagnóstico precoz. De los casos de DEC, el 66% se diagnosticaron dentro de los primeros 6 meses de vida, diagnosticándose los restantes casos a partir del sexto mes y en un 16% de los casos, después de iniciar la marcha. La edad media de diagnóstico fue a los 12,3 meses de vida. En este estudio, realizado en Manitoba (Canadá), donde existen numerosas áreas rurales y alejadas del centro de las ciudades, se encuentra una incidencia de diagnóstico tardío de DEC de un 2,2/1000 recién nacidos, lo que supone una incidencia mucho mayor que la estipulada en la literatura médica, de en torno a 1/5000 recién nacidos vivos. Una de las razones por las que se presupone una alta incidencia de diagnóstico tardío de DEC en Manitoba es la no existencia de un cribado universal establecido de DEC en esta región, asociado a la existencia de numerosas áreas rurales en las que el personal no está entrenado en la exploración de la cadera, por lo que no se puede detectar este problema de modo precoz, usando maniobras tales como el test de Ortolani y Barlow.

  3. ¿Qué factores de riesgo se identifican asociados a la displasia evolutiva de la cadera?

    Los factores de riesgo asociados a la DEC identificados en este estudio, fueron los siguientes: sexo femenino, con un 64,9% de los casos, con un riesgo relativo (RR) frente a los varones de 1,33 (intervalo de confianza del 95% [IC 95]: 1,28 a 1,38); primogénito (RR: 1,15, [IC 95: 1,09 a 1,22]), presentación podálica en el parto (RR: 5,03 [IC 95: de 4,51 a 5,60]) y deformidades posturales en los pies (RR: 10,34 [IC 95 de 7,60 a 14,05]). De entre las mujeres con DEC, el 46,8% fueron primogénitas, teniendo un riesgo relativo de DEC del 1,37 (IC 95: 1,30 a 1,45), frente a los recién nacidos varones, y del 1,18 (IC 95: 1,11 a 1,27) frente a otra mujer no primogénita. No se demostró un mayor riesgo de DEC en partos múltiples o recién nacidos macrosómicos.

APUNTE METODOLÓGICO

Se trata de un estudio de cohortes retrospectivo, con una muestra importante, con lo que lo que se puede establecer con bastante certeza la incidencia en esta población y los factores de riesgo asociados con la DEC, que concuerdan con los descritos en la literatura médica. No obstante, el estudio presenta limitaciones, ya que la muestra se recoge de una base de datos y no de una revisión hospitalaria. Además, la incidencia se establece en base a la edad de diagnóstico y este solo se conoce en el 70% de los casos. Por tanto, un estudio prospectivo sobre la eficacia de un programa de cribado y entrenamiento del profesional sanitario (basado en los factores de riesgo de la zona geográfica estudiada) podría ayudar a disminuir la presentación tardía de DEC, la necesidad de tratamiento quirúrgico y mejorar sus resultados a largo plazo.

EN PERSPECTIVA

  1. La incidencia de displasia de cadera existente en la literatura médica es de 1,5 a 5/1000 recién nacidos según Previnfad1, aunque las series varían según la región hasta llegar a 20/1000 recién nacidos2 si incluimos las caderas luxables o inestables (excluyendo de esta incidencia a los que presentan otras patologías que pueden conllevar una alteración en la cadera, como artrogriposis, espina bífida o parálisis cerebral). En países en los que existe cribado sistemático de DEC, la incidencia con exploración clínica es solo de 1-2/1000 recién nacidos. Según Bialik3, cuando se usa la ecografía de cadera para el diagnóstico la incidencia es mucho mayor (muchos de los casos de cadera inestable diagnosticados mediante ecografía se solucionan de forma espontánea en las semanas posteriores), aumentando hasta 69,5/1000 recién nacidos.
  2. El diagnóstico precoz (antes de los tres meses) de la DEC constituye un pilar fundamental para el tratamiento de forma conservadora (arnés de Pavlik), con la mínima aparición de secuelas posteriores, evitando un tratamiento quirúrgico posterior1. Un 50% de los casos se pueden diagnosticar solo por las maniobras de Ortolani y Barlow durante el periodo neonatal, y un 15% de las caderas ecográficamente patológicas pasan inadvertidas en la exploración física. Actualmente1,2,4 no hay evidencia para recomendar el cribado universal ecográfico (solo se recomienda ecografía para recién nacidos con factores de riesgo o exploración física anormal o dudosa), puesto que del 60-80% de las anormalidades en la exploración de la cadera se solucionan a las 6-8 semanas de vida del recién nacido. El diagnóstico tardío (después de los tres meses) de la DEC presenta una incidencia de 1/5000 recién nacidos, siendo menor esta incidencia cuando se realiza cribado sistemático. En la región del presente estudio (Manitoba, Canadá), la incidencia aumenta al 2,2/1000 recién nacidos, causado, según los investigadores de este estudio, por el déficit de un programa de cribado establecido.
  3. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) en España, así como la American Academy of Pediatrics (AAP) y la Canadian Task Force recomiendan el cribado universal para descartar DEC mediante exploración clínica en los controles de salud hasta los 12 meses, poniendo especial énfasis en los primeros controles.

  4. Los factores de riesgo que se han encontrado relacionados con la DEC son similares en todos los estudios realizados. La AAP, así como la AEPap establecen como factores de riesgo mayores: antecedentes familiares de DEC, presentación podálica en el parto y sexo femenino1. En el artículo estudiado, según Pollet et al., los factores de riesgo que se presentan son similares, añadiendo a los mencionados el hecho de ser primogénito y las anomalías en los pies, con riesgos relativos suficientes. No obstante, no todos los niños con DEC presentaban estos factores de riesgo (solo un 10-27%), ni todos los niños con factores de riesgo presentan DEC (1-10%).

Bibliografía

Pantalla 1 de 2
>

No hay comentarios
Esta actividad no admite más comentarios
Compartir