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Artículo original: Cornillier H, Giraudeau B, Munck S, Hacard F, Jonville-Bera AP, d’Acremont G, et al. Chronic spontaneous urticaria in children - a systematic review on interventions and comorbidities. Pediatr Allergy Immunol. 2018;29:303-10.

RESUMEN

Revisión sistemática de artículos sobre epidemiología y tratamiento de urticaria crónica idiopática en menores de 12 años publicados desde 2005 hasta julio del 2016 en MEDLINE, EMBASE, CENTRAL y LILACS. Incluye 9 artículos epidemiológicos (633 niños) donde se describen diferentes comorbilidades: atopia (28,1%), pruebas cutáneas con suero autólogo positivas (36,8%), alteraciones tiroideas (6,4%), presencia de antígeno antinuclear (10,4%), seroprevalencia de H. pylori (21,1%), déficit de vitamina D (69,1%) y problemas psiquiátricos (70,4%).

Se incluyen 10 estudios (322 niños) donde se evalúan cinco grupos de fármacos. Los antihistamínicos H1 son efectivos, seguros y están autorizados para el tratamiento de esta patología en menores de 12 años. Otros fármacos como ciclosporina, omalizumab, cefuroxima y montelukast, precisan más estudios de eficacia y seguridad.

PERLAS CLÍNICAS

  1. ¿Cuáles son las comorbilidades más frecuentemente asociadas?

    En la revisión realizada se observa como comorbilidad asociada atopia en el 28,1%, un porcentaje elevado con respecto a la población pediátrica general. Cabe destacar la positividad de pruebas cutáneas con suero autólogo (36,8%) y la asociación con patologías tiroideas (6,4%), lo cual nos sugiere que la urticaria crónica idiopática puede tener una base inmunológica.

    Otras comorbilidades asociadas son el déficit de vitamina D y la seroprevalencia de H. pylori, aunque está cada vez más discutida su relación debido a su alta prevalencia en la población general.

  2. ¿Cuál es el pronóstico de la urticaria crónica idiopática?

    La urticaria crónica idiopática es menos frecuente en niños que en adultos y existe poca información sobre el curso natural de la enfermedad. Algunos autores han observado que la mitad de los niños se encuentran asintomáticos a los 5 años. Por otro lado, parece que la gravedad de la enfermedad es un factor de riesgo para la persistencia de esta patología. Se ha observado mejor pronóstico en varones, en especial para los <10 años.

  3. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado para la urticaria crónica idiopática?

    El tratamiento más estudiado y en el que se encuentra una diferencia estadísticamente significativa son los antihistamínicos H1, en concreto los de segunda generación (cetirizina, levocetirizina, desloratadina, fexofenadina o rupatadina). Existe un elevado porcentaje de remisión del cuadro con dosis cuatro veces mayor a las habituales, pero faltan estudios que permitan extraer conclusiones firmes sobre su seguridad.

  4. ¿Otras líneas de tratamiento?

    Han sido estudiados otros tratamientos como la ciclosporina con una efectividad similar, pero con menor nivel de evidencia. En adultos, omalizumab es una alternativa sin embargo en población pediátrica existen escasos estudios sobre su eficacia. Otros fármacos descritos son los antihistamínicos H2, antileucotrienos y antibióticos.

APUNTE METODOLÓGICO

La debilidad fundamental de esta revisión sistemática es la búsqueda limitada a los últimos 10 años, centrándose en antihistamínicos H1 y omalizumab, sin profundizar en tratamientos usados previamente como antileucotrienos, antihistamínicos H2 e inmunosupresores.

Otra limitación son los tipos de estudios revisados incluyendo únicamente series de casos, estudios de cohortes y estudios transversales siendo solo uno de ellos controlado por placebo con un número limitado de pacientes.

Por último, existe un sesgo de publicación al exponer únicamente los tratamientos con resultados positivos.

EN PERSPECTIVA

  1. La urticaria es una patología muy frecuente en la población pediátrica y, aunque la forma aguda es la más prevalente, la urticaria crónica está adquiriendo más importancia debido a su escaso conocimiento y el impacto sobre la calidad de vida1. Existen guías de tratamiento para esta patología en adultos, pero los limitados datos en <12 años han llevado a los autores a hacer una revisión sistemática de los estudios publicados sobre comorbilidades y tratamiento.

  2. En los últimos años se ha propuesto el uso de antihistamínicos H1 como primera línea de tratamiento en la urticaria crónica espontánea2. La revisión realizada apoya esta actitud terapéutica, con datos tranquilizadores sobre su eficacia y seguridad.

  3. La urticaria crónica espontánea generalmente es de causa desconocida, incluso cuando se conocen desencadenantes. Es por esto por lo que debemos tratar de identificar si existen datos en la anamnesis y en la exploración física que nos hagan solicitar exámenes diagnósticos como pruebas cutáneas de suero autólogo, alteraciones infecciosas o patología tiroidea, entre otras3-5. Respecto al tratamiento, la recomendación actual es el uso de antihistamínicos H1 de segunda generación, siendo posible aumentar su dosis hasta cuatro veces más en caso de ser necesario. No obstante, en esta revisión no existen datos concluyentes sobre la seguridad de estos fármacos a dosis habituales. Otras posibilidades terapéuticas descritas incluyen fármacos como la ciclosporina o el omalizumab, que podrían ayudar al manejo de la esta patología, pero son necesarios la realización de más estudios sobre su seguridad y eficacia.

Bibliografía


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