Las causas tumorales a considerar incluyen tumores benignos como quistes dermoides, epidermoides, linfangioma quístico, hemangioma, lipoma, pilomatrixoma y teratoma, y tumores malignos como linfoma, carcinomas, rabdomiosarcoma, neuroblastoma, adenopatías de tumores del mediastino y lesiones pulmonares.
El linfoma es la forma no benigna más frecuente, en un 60% de los casos es no Hodgkin, y en el 40% restante, Hodgkin, muy raro este último en menores de diez años.
Signos de alarma
- Localización supraclavicular o escalénica.
- Como pérdida de peso.
- Fiebre persistente.
- Tamaño >3 cm.
- Aparición neonatal.
- Falta de movilidad en la exploración.
En el caso de esta paciente, la localización de la masa junto con su induración, mala delimitación de bordes y escasa movilidad, debe hacernos pensar en causa tumoral, sobre todo maligna, como primera posibilidad diagnóstica, ya que supone la mitad de los casos.