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Artículo original: Karwowski MP, Nelson JM, Staples JE, Fischer M, Fleming-Dutra KE, Villanueva J, et al. Zikavirus disease: a CDC update for pediatric health care providers. Pediatrics. 2016;137:e20160621. |

RESUMEN

Se trata de una revisión sobre las características epidemiológicas, presentación clínica, pruebas diagnósticas, tratamiento y prevención del virus Zika.

El virus Zika es un flavivirus transmitido por el mosquito Aedes aegypti, descubierto por primera vez en África en 1947. La mayoría de las personas afectas por el virus Zika están asintomáticas; las manifestaciones clínicas más frecuentes son generalmente leves e incluyen fiebre, exantema, artralgias y conjuntivitis. Desde principios de 2015, el virus Zika se ha extendido rápidamente por América, identificándose hasta el 29 de febrero del 2016 en 31 países. Todos los grupos de edad son susceptibles de presentar infección, incluidos los niños. Se ha documentado la transmisión materno-fetal del virus Zika y los datos sugieren una posible asociación de la infección por virus Zika con microcefalia fetal, siendo aún limitada la evidencia. No se dispone de vacuna para prevenir la infección, ni de tratamiento específico. La medida más eficaz de prevención es evitar la picadura del mosquito.

PERLAS CLÍNICAS

  1. ¿Cómo se transmite la infección por virus Zika?

    El virus Zika se transmite por la picadura de un vector, principalmente mosquitos del género Aedes. Existe además evidencia de que la transmisión vertical a partir de madres infectadas es posible. El virus se ha detectado en sangre, saliva, orina, semen y leche materna. Se ha descrito la transmisión por vía sexual y por transfusión sanguínea. La posible transmisión a través de la lactancia materna está todavía en estudio.

  2. ¿Cuáles son las manifestaciones clínicas más frecuentes en niños?

    El periodo de incubación habitual es de 3-12 días, con un máximo de 15 días. La mayoría de niños infectados por Zika se encuentran asintomáticos.

    El cuadro clínico suele ser leve y autolimitado cuando aparece. Los síntomas más frecuentes sonfiebre, artralgiasy mialgias, exantema maculo-papularyconjuntivitis sin secreción. La duración de los síntomas puede variar desde unos días a una semana.

  3. ¿Cómo afecta la infección por virus Zika a la embarazada y al recién nacido?

    La transmisión vertical ha sido documentada pero los efectos sobre el feto aún son poco conocidos, siendo la microcefalia el hallazgo más evidenciado

    Desde que en 2015 el virus se extendió por Brasil, se ha detectado un aumento de los casos de microcefalia en recién nacidos. Se ha confirmado infección por virus Zika mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) y/o serología en placenta, líquido amniótico, tejido cerebral, suero fetal o líquido cefalorraquídeo fetal en siete fetos con microcefalia, observándose mediante pruebas de imagen alteraciones cerebrales y oftalmológicas asociadas. reacción en cadena de la polimerasa orina sangre

    Aunque el conocimiento sobre la infección congénita por Zika es limitado, todo apunta a que el virus tiene tropismo por el sistema nervioso central, necesitándose aún más datos para establecer una relación definitiva.

  4. ¿Cómo se diagnostica, trata y previene la infección por virus Zika?

    El diagnóstico de infección por Zika puede establecerse por PCR (sangre y orina) o serología. La PCR puede realizarse en sangre y tejidos, presentando alta sensibilidad y especificidad durante el periodo de viremia (primera semana de infección). En cuanto a la serología, la IgM aparece a partir del cuarto día de infección y permanece positiva hasta 12 semanas, habiéndose descrito reacción cruzadas con otros flavivirus, por lo que los resultados deben interpretarse con cautela.

    No existe tratamiento específico, únicamente sintomático.

    No se ha desarrollado aún vacuna contra el virus Zika, por lo que es fundamental la prevención evitando la picadura del mosquito y utilizando medidas de barrera en las relaciones sexuales con hombres que vivan o hayan viajado a zonas con transmisión activa de Zika.

EN PERSPECTIVA

  1. Antes de 2015 solo se habían descritos brotes de virus Zika en áreas de África, el Sureste de Asia e islas del Pacífico. En mayo de 2015 se publicó el primer caso de virus Zika en Brasil, extendiéndose la infección a la mayoría de los países de Latinoamérica, Centroamérica y Caribe1. En general, la enfermedad evoluciona sin complicaciones graves, aunque durante los brotes ocurridos recientemente en la Polinesia Francesa y posteriormente en Brasil se observó un incremento de pacientes con complicaciones neurológicas (síndrome de Guillain-Barré) que podría estar relacionado con la infección. El Ministerio de Salud de Brasil notificó en noviembre de 2015 un aumento inusual de la incidencia de microcefalia en recién nacidos en varios estados del noreste del país, relacionándose con la infección por virus Zika. El 1 de febrero del 2016 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la situación provocada por la infección por virus Zika como una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII) por su implicación en las lesiones fetales, por lo que se vigila como una enfermedad de declaración obligatoria (EDO).
  2. En los últimos meses se han publicado numerosos trabajos relacionando la infección por virus Zika con microcefalia y otros trastornos neurológicos fetales. Este artículo pretende englobar y resumir las características de la infección por virus Zika, aunque hasta el momento de su publicación no existían evidencias de una relación causal entre la infección congénita por el virus y una afectación neurológica fetal. En abril de 2016, Sonja A. Rasmussen et al. publican en NEJM una revisión de varios casos de microcefalia y malformaciones cerebrales asociadas, aislándose virus Zika en el tejido cerebral y estableciendo una relación causal entre la infección por este virus y las anomalías cerebrales previamente descritas2.
  3. Ante la alarma social que ha causado esta infección, y dado que es una enfermedad emergente, es fundamental la sensibilización tanto de la población general como de los profesionales sanitarios, que deben estar informados del riesgo potencial de que se produzcan casos por esta enfermedad para facilitar su detección precoz y el control de la enfermedad. Hasta el momento actual no se ha descrito casos autóctonos de infección por virus Zika en nuestro país, únicamente casos importados, por ello es importante conocer tanto las recomendaciones para los viajeros hacia zonas de riesgo, como el manejo de los casos importados, prestando especial atención a las embarazadas. Se recomienda a las mujeres embarazadas que eviten viajar a los países de riesgo de la infección3.
  4. Remitimos a los lectores interesados a consultar el Protocolo de actuación pediátrica y neonatal ante el brote de enfermedad por virus Zika en América, elaborado por el Grupo de Trabajo de Infección por virus Zika de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica y de la Sociedad Española de Neonatología, disponible en Internet4

Bibliografía

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