Artículo original: Vanhelst J, Béghin L, Drumez E, Coopman S, Gottrand F. Awareness of wearing an accelerometer does not affect physical activity in youth. BMC Med Res Methodol. 2017;17:99. |
Estudio observacional prospectivo realizado en el centro de investigación clínica del Hospital Universitario de Lille (Francia) en el que se evalúa la reactividad en cuanto a actividad física frente al uso de un acelerómetro en edad infanto-juvenil. Se incluyen 80 niños y adolescentes sanos de entre 10 y 18 años. A todos se les colocó un acelerómetro, que llevaron durante 4 días consecutivos, con la finalidad de cuantificar la actividad física. Los participantes fueron aleatorizados en dos grupos: no ciego, a quienes se explicó detalladamente el funcionamiento del dispositivo, y ciego, a quienes se indicó que se trataba de un aparato que servía para analizar la postura corporal. No se observaron diferencias en la duración ni en el patrón de actividad física entre los dos grupos, concluyendo que la conciencia de ser portador de un acelerómetro no altera la actividad física en niños y adolescentes, por lo que es un método fiable y objetivo para evaluar este fundamental determinante de salud.
¿Qué es un acelerómetro y para qué sirve?
Es un dispositivo portátil que mide aceleración y deceleración en tres dimensiones espaciales, según ejes vertical (x), anteroposterior (y) y mediolateral (z). Sirve para monitorizar de forma continua la actividad física, registrando detallada información acerca del tiempo de actividad, así como de su intensidad.
¿Qué es la reactividad producida por un dispositivo medidor de la actividad física?
Es la modificación en la duración y/o intensidad de la actividad física que se produce como consecuencia de ser portador de un dispositivo medidor como un acelerómetro o un podómetro. Diversos estudios sugieren que los participantes en estudios de actividad física aumentan la misma cuando son conscientes de que están siendo monitorizados.
¿Qué aporta un acelerómetro con respecto a un podómetro?
El podómetro cuantifica los pasos que da la persona que lo lleva y de forma indirecta calcula la distancia recorrida, mientras que el acelerómetro permite además obtener información acerca de la intensidad de la actividad física.
El podómetro tiene una pantalla en la que se pueden consultar los datos registrados, lo que en muchos casos aumenta la reactividad. Por el contrario, el acelerómetro no permite conocer de forma instantánea los parámetros analizados, por lo que se considera que su influencia sobre la actividad física es menor o nula.
La principal fortaleza del estudio es la aleatorización de los participantes en los grupos de ciego y no ciego. Otros trabajos publicados con anterioridad presuponían la fiabilidad del acelerómetro para medir la actividad física o asumían cierta reactividad de forma indirecta. Este es el primer estudio que investiga si los niños y adolescentes modifican su patrón de actividad física por el hecho de ser conscientes de ser portadores de sensores de movimiento.
Realice esta actividad para poder valorarla.