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Artículo original: Sbruzzi G, Eibel B, Barbiero SM, Petkowicz RO, Ribeiro RA, Cesa CC, et al. Educational interventions in childhood obesity: a systematic review with meta-analysis of randomized clinical trials. Prev Med. 2013;56:254-64. |

RESUMEN

Revisión sistemática, realizada por varios centros brasileños, mediante metanálisis de la literatura existente en las bases de datos electrónicas MEDLINE, Cochrane CENTRAL y EMBASE, sobre la eficacia de las intervenciones educativas (modificación conductual, nutrición y ejercicio físico) como prevención o tratamiento de la obesidad infantil. La población diana eran niños entre 6 y 12 años de edad con peso normal, sobrepeso u obesidad.

Se seleccionaron ensayos clínicos aleatorizados que valoraban el impacto de dichas intervenciones frente a los cuidados habituales, o a la no intervención, sobre la antropometría (índice de masa corporal [IMC], IMC z-score y circunferencia abdominal), la presión arterial (sistólica y diastólica) y el perfil lipídico (colesterol total y HDL) durante un periodo igual o superior a seis meses.

No se encontraron diferencias cuando las intervenciones educativas se usaron con fines preventivos. Sin embargo, en los estudios de tratamiento se halló una reducción significativa en la circunferencia abdominal (-3,21 cm; intervalo de confianza del 95% [IC 95%] -6,34 a -0,07), en el IMC (-0,86 kg/m2; IC 95% -1,59 a -0,14) y en la presión arterial diastólica (-3,68 mmHg; IC 95% -5,48 a -1,88).

PERLAS CLÍNICAS

  1. ¿En qué consisten las intervenciones educativas en la prevención y/o tratamiento de la obesidad infantil?

    Las intervenciones educativas en la obesidad infantil se desarrollan en el ámbito escolar, familiar, sanitario o comunitario. Esta clasificación podría resultar arbitraria, pues habitualmente suelen desarrollarse en dos o incluso más ámbitos. De hecho, en el artículo que nos ocupa se eligieron estrategias desarrolladas exclusivamente en el ámbito escolar y/o familiar.

    A nivel preventivo, la mayor parte de los estudios recogen intervenciones educativas desarrolladas en el ámbito escolar, y estas incluyen lecciones en clase, orientación hacia aumentar el consumo de fruta y verduras, incremento de la actividad física o modificación de las clases de educación física.

    En el ámbito familiar las intervenciones educativas implican a los progenitores, directa o indirectamente, y facilitan que ellos ayuden o guíen a sus hijos. Esto se consigue mediante el consejo, el entrenamiento o la orientación a través de encuentros individuales o grupales.

    En definitiva, las intervenciones educativas buscan incrementar la actividad física, disminuir el sedentarismo, mejorar los hábitos dietéticos, disminuir la ingesta de grasas o azúcares simples, o una combinación de todo ello.

  2. ¿La intervención educativa es útil como estrategia preventiva de la obesidad infantil?

    Comparativamente, la intervención educativa, con respecto a medidas convencionales o a la ausencia de intervención, no ha demostrado ser útil.

    Es interesante destacar que, con respecto al IMC, se encontró una mayor reducción del mismo al comparar la duración de la intervención en los diferentes trabajos, siendo mayor en aquellos donde fue superior a 12 meses.

  3. La intervención educativa es útil en el tratamiento de la obesidad infantil?

    La intervención educativa puede ser útil en el tratamiento de la obesidad infantil. Se ha observado mejoría en ciertos parámetros antropométricos, como la circunferencia abdominal y el IMC. Sin embargo, es a nivel de la presión arterial diastólica (TAd), donde esta mejoría se asocia a una mayor calidad en el nivel de evidencia.

APUNTE METODOLÓGICO

La principal limitación de esta revisión sistemática es la baja calidad metodológica de los estudios analizados. Ninguno de ellos se realizó a doble ciego y la heterogeneidad, fundamentalmente, de las intervenciones propuestas dificulta sobremanera su comparabilidad. La escasa influencia de las intervenciones educativas en la prevención de la obesidad infantil podría explicarse por el sesgo que supone la inclusión de pacientes con peso normal en los estudios focalizados en la prevención, donde la motivación sería menor.

EN PERSPECTIVA

La obesidad infantil ha despertado un gran interés en la última década, debido al aumento exponencial en el número de casos, que ha llegado incluso a duplicarse en los últimos 25 años en algunos países1. Se trata de un problema de salud pública de máxima relevancia, ya no solo por el desarrollo de alteraciones metabólicas propias del adulto en la edad pediátrica, sino por el riesgo de comorbilidades en décadas posteriores de la vida que conllevan una disminución de las expectativas vitales2.

Por otra parte, está demostrado que intervenir sobre el estilo de vida en adultos obesos es extremadamente difícil; así pues, desarrollar intervenciones educativas en el periodo infantil, enfocadas a mejorar hábitos nutricionales y promocionar la actividad física, podría constituirse como estrategia clave en la prevención de la obesidad y sus comorbilidades3.

Los resultados del estudio analizado sugieren que las intervenciones educativas no influyen sobre la prevención de la obesidad infantil y tendrían cierto efecto sobre su tratamiento. Aunque los datos no gozan de suficiente consistencia como para que influyan definitivamente en nuestra práctica diaria, podemos concluir lo mismo al analizar otras revisiones sistemáticas previas4.

La literatura sobre obesidad infantil ha crecido exponencialmente. Sin embargo, revisarla es complicado debido a la rápida evolución de los métodos para definir, diagnosticar o intervenir en niños y adolescentes con sobrepeso u obesos, para diferentes edades, sexo o diferencias raciales/étnicas y culturales2.

Existen revisiones previas a esta, y en su práctica totalidad el efecto positivo de las intervenciones educativas para prevenir o tratar la obesidad infantil es limitado, o bien incierto3. Influye la altísima heterogeneidad de los estudios analizados, debida a un amplio intervalo de edad de los sujetos, intervenciones poco comparables y diferentes niveles de intervención (niños, niños y padres, colegio y/o familia), así como la duración de las mismas era muy dispar (6 a 48 meses).

BIBLIOGRAFÍA

  1. Grupo de trabajo de la guía de práctica clínica sobre la prevención y el tratamiento de la obesidad infantojuvenil. Centro Cochrane Iberoamericano, coordinador. Guía de práctica clínica sobre la prevención y el tratamiento de la obesidad infantojuvenil. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social. Agència d´Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques; 2009. Guías de Práctica Clínica en el SNS: AATRM Nº 2007/25. En: Guiasalud. Disponible en: http://www.guiasalud.es/GPC/GPC_452_obes_infantojuv_AATRM_compl.pdf
  2. Whitlock EP, Williams SB, Gold R, et al. Screening and interventions for childhood overweight [Internet]. Rockville (MD): Agency for Healthcare Research and Quality (US); 2005 (Evidence Syntheses, No. 36.) 4, Discussion. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK43281/
  3. Llarqués E, Recasens A, Franco R, Nadal A, Vila M, Pérez MJ, et al. Evaluación a medio plazo de una intervención educativa en hábitos alimentarios y de actividad física en escolares, estudio Avall 2. Endocrinol Nutr. 2012;59:288-95.
  4. Whitlock EP, O'Connor EA, Williams SB, Beil TL, Lutz KW. Effectiveness of weight management interventions in children: A targeted systematic review for the USPSTF. Pediatrics. 2010;125:e396-e418
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